EL BESO DE PLATA – L´isola

di | 9 de Settembre de 2013

“Su garganta empezó a latir con vida cerca de su boca y él se sintió atolondrado ante su olor suave y cálido. Trató de controlarse, pero no pudo; ella estaba demasiado cerca, demasiado dispuesta. Los colmillos salieron de sus fundas. “—Cree en esto —suspiró y la besó suavemente en la nuca—. Y en esto, y esto. “Luego la beso con el beso agudo, el beso de plata, veloz y verdadero, tan cortante como una cuchilla, y él se impregnó de la calidez de ella. La sintió entrar en su cuerpo, su calidez, dulce calidez.”

El Beso de Plata – Annete Curtis klause