Todos hemos oído con tristeza la trágica historia de amor
de la canción de Maná ‘En el muelle de San Blas’,
que el grupo mexicano popularizó en 1997.
Nayarit (México) es el lugar donde se ubica
el conocido ‘Muelle de San Blas’
Pues bien, su protagonista era real.
Se llamaba Rebeca Méndez Jiménez .
“Su historia comenzó en 1971, cuando días antes de casarse con su novio Manuel, éste se fuera a pescar y nunca regresara.
Rebeca, el mismo día en el que estaba previsto su boda, acudió al muelle de San Blas, en Nayarit (México), y esperó a su prometido vestida incluso de blanco.”
“Un día, las gentes de Nayarit, al verla llorar sola junto al muelle, pensaron que lo mejor sería que estuviera en un hospital para enfermos mentales. Un lugar para que pudiera mitigar -en parte- su dolor por intentar terminar con esa locura… Y así fue como una tarde de abril, varias personas con trajes de médico llegaron al muelle para trasladarla a un sanatorio mental.
Ella no lo permitió, alegando que ya pertenecía al mar, que su cuerpo y su alma estaban enraizados con el líquido elemento, y que nunca se separaría de ese lugar, porque era ahí donde llegaría su amor para buscarla y casarse con ella.”
“Nunca me cansaré de esperarlo”, repetía a quién le preguntaba.”
En los ultimos años Rebeca se ganaba la vida
barriendo las calles de Nayarit
y pidiendo limosna a los turistas que llegaban al muelle.
Allí Rebeca esperó su amor durante años,
hasta que murió el 16 de septiembre 2012
en Monterrey, México a la edad de 63 años.
Esparcieron sus cenizas en el mar desde
el propio muelle de San Blas, tal y como era su deseo.
“Según informa el diario El Universal
Rebeca padecía trastornos mentales.”
“Es lamentable la muerte de Rebeca pero después de tantos años de lucha por mantener viva la esperanza y el amor hacia su amado esposo, ya su cuerpo y espíritu se une al regosijo de el eterno Amor.
Dios la tenga en su gloria, Paz a sus restos, y ojala le cumplan con lo prometido.”