un manantial rojizo
se abre paso entre mis piernas
sangre de luna que se va,
gota a gota,
roja tibia dulce,
desde el centro de mi gruta
deslizándose lentamente
desde mi cuenco útero de fuego
quizás por última vez
y entonces
me preparo
abro plexos células caricias
para recibir a esta mujer nueva
renacida guerrera
vasija de placer inagotable
con pestaña de loba y mirada hechicera
que comienza a susurrarme esta canción
muy dentro mío:
tu sangre tu sangre
ya no será semilla
tu sangre tu sangre
se volverá poema
ÚLTIMA SANGRE poema de Germana Martin