“Cuando el miedo, el dolor, la tristeza o la confusión se muevan en tu interior, no te desesperes ni llegues a conclusiones acerca de ti mismo. Siéntete honrado al saber que estos invitados incomprendidos, tan antiguos y atemporales, cansados de su tan solitario viaje de toda una vida, por fin hayan encontrado su hogar en ti. Todos y cada uno de ellos son hijos de la consciencia, son tus adorados hijos, merecedores del más profundo respeto y amistad. Ofréceles el descanso profundo de ti mismo y permíteles encontrar la calidez de tu fuego ardiente.”
Jeff Foster
Traducido por Tarsila Murguía