ISLA LA GOMERA – L´isola

di | 18 de Agosto de 2009

Mia Poesia:

L’ISOLA- ISLA LA GOMERA

Ancestrale appare il bosco
avvolto nella nebbia,
l’aria é intrisa di effluvi
di fiori di Mocán.

E poi sabbie dorate
lambite da oceano
dall’acque turchesi.

Onde s’infrangono
in vibrazioni imperiose
come musica sublime

*Una isla para caminar

Isla Bonita Habría que pelearse, con argumentos o con la noble lucha canaria, por conseguir para La Gomera el atributo de Isla Bonita del que ya gozan otras.

Profundos barrancos, gigantescos peñascos volcánicos que emergen abruptamente (los Roques); valles de plátanos, de papayeros, de viñas y de palmeras. Y asomándose a esos valles, los bancales arañados a la montaña por generaciones de campesinos. En las zonas más altas te acaricia la niebla y te envuelve la espesura de la laurisilva. Abajo, el mar, limpio y claro, sin moles arquitectónicas que enturbien la vista.

Nuestro circuito, casi circular por una isla casi redonda, irá del este al noreste, noroeste, suroeste y regreso al origen, San Sebastián de la Gomera. Puedes llegar a ella, por barco, desde la cercana Tenerife, a sólo 50 km, y que presta a La Gomera muchas de las mejores vistas del Teide. En San Sebastián sigue el rastro de Cristóbal Colón en el museo Casa de Colón, con una colección muy importante de arqueología peruana, y en la Casa de La Aguada y su pozo, donde se aprovisionaron las naves del almirante. Otras visitas de interés son la torre del Conde, la única fortificación medieval que queda en el archipiélago; la iglesia de la Asunción y la ermita de San Sebastián.

NATURALEZA, SIN MÁS

Inicia tu ruta en Hermigua. Está en un precioso valle agrícola en cuyo término hay otras dos joyas: la pintoresca población –caserío lo llaman aquí– de El Cedro, arropada por un frondoso bosque, y una gran parte del Parque Nacional de Garajonay, que se adentra por el corazón de la isla, tan hermoso que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es el paraíso de la laurisilva y el fayal-brezal, la milenaria formación de monteverde, como le llaman popularmente. Recorre sin prisas sus senderos con la información de las rutas que te darán en el centro de visitantes Juego de Bolas (922 80 09 93).

De vuelta a Hermigua, y si viajas el tercer fin de semana de agosto, aprovecha para conocer la Feria de Artesanía. Te maravillarán sus obras en madera, cristal, barro, cestería, metal y calados. Acércate también el convento de San Pedro, la iglesia de la Encarnación y el museo antropológico Molino de Gofio. Desde aquí hay una magnífica vista de Los Roques de San Pedro y de la cascada El Salto del Agua, con una caída de 150 m, dentro del Parque Nacional.

DEL VOLCÁN A LA PLAYA

Te espera Agulo. Enseguida le encontrarás todo el sentido a su calificativo de “el bombón de La Gomera”, por la pulcritud y luminosidad de sus calles empedradas, las casas blancas con su huerto, la iglesia de San Marcos y las vistas al mar. Continúa hacia Vallehermoso, que se disemina en pequeños caseríos como Chipude, El Cercado, Tamargada, Alojera, Dama, Macayo, El Ingenio y Epina. Paséalos con calma y asómbrate una vez más con monumentos de la naturaleza como el Roque Cano. Curiosea también por su jardín botánico, por el Parque Marítimo y las impresionantes formaciones rocosas que el mar ha pulido durante milenios.

La próxima cita está en una de las zonas más turísticas, el Valle Gran Rey. Te cautivará tanto el mar como el paisaje de profundos barrancos y riscos verticales, como el del paraje de La Merica. Comprenderás de inmediato lo necesario que es aquí el silbo canario, ese lenguaje tan peculiar y único. Última parada: Alajeró. En cuanto te acerques a este pueblo, elevado en un cerro, creerás que se ha detenido el tiempo al contemplar sus casitas de piedra, esparcidas sin orden entre palmeras. Camina hasta la iglesia de San Salvador.

En contraste con la tranquilidad de la que has disfrutado hasta el momento, pásate a la animación que se vive en uno de