En las islas Canarias aún persiste una leyenda popular de una isla que aparece y desaparece desde hace varios siglos que fue bautizada como isla de San Borondón. Según los “testigos” que dicen haber visto la isla normalmente la sitúan en extremo occidental del archipiélago, entre las islas de La Palma, La Gomera y El Hierro. Hay relatos desde siglos que narran la aparición de dicha isla, de la visión por muchos testigos y de su posterior desaparición, mientras otras personas atribuyen la extraña aparición debido a alguna acumulación de nubes en el horizonte o a un fenómeno de espejismo.La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla y conquistarla, incluso Leonardo Torriani, ingeniero encargado por Felipe II para fortificar las Islas Canarias, a finales del siglo XVI, describe sus dimensiones y localización y aporta como prueba de su existencia las arribadas fortuitas de algunos marinos a lo largo del siglo XVI.
Los relatos acerca de esta isla adquirieron tanto renombre en tiempos pasados que son muchos los viajantes y marineros que hacen mención de diferentes formas referente a su existencia.
En el siglo XIII existen dos cartografías que hacen mención a San Borondón. Hacía el año 1234, Marcos Martínez, en el planisferio de Ebstorf menciona “Isla Perdida. San Brandón la descubrió, pero nadie la ha encontrado desde entonces”
La otra mención se encuentra en el Mapamundi de Hereford, hacia el año 1275, el texto dice “las seis Islas Afortunadas o Islas San Brandon”
También otros mapas medievales hacen alusión a San Borondón, como son los de Pizzigano (1367), Weimar (1424), Beccari (1435), Toscanelli (1467) Cazorla, Torriani o Pedro Agustín del Castillo (1686)
En este punto no se puede dejar de mencionar que Cristóbal Colón en su diario de abordo, el día Martes 25 de Septiembre de 1492 deja claramente escrito que vieron tierra en las siguientes coordenadas “Gueste, y que fuesen todos al sudeste adonde avía parecido la tierra. Avrían andado aquel día al Gueste 4° leguas y media, y en la noche al sudeste 17 leguas…”(textual)
El diario del Almirante Colón indica que todos los marinos se subieron al mástil mayor para ver la tierra y pese a estar hasta la noche tratando de divisar esta visión de tierra que muchos vieron, desapareció, no lograron localizar esa tierra anunciada por Martín Alonso, lo sabemos hoy en día gracias al detalle de Colón de anotarlo, ya que las coordenadas indicarían que estaban cerca donde habitualmente los testimonios son mayoritarios respecto a la visualización de San Borondón.
– En 1526 se realizó una expedición a cargo de los vecinos de Gran Canaria, Francisco Álvarez y Hernando de Troya.
– En 1556 un portugués de nombre Roque Núñez, sus hijos y un cura palmero llamado Martín Araya viajaron desde La Palma hacia San Borondón, dicen las crónicas que estuvieron muy cerca de la isla, pero una discusión sobre quien debería desembarcar primero, los hizo desistir del intento.
– Se vuelven a repetir intentos infructuosos los años 1569 y 1570, Este último año tiene una gran recopilación de testimonios gracias al Gerente de la Real Audiencia de Canarias, Hernán Pérez de Gando. Este año fue muy intenso en testimonios sobre San Borondón, siendo uno de los principales el aportado por el experimentado piloto natural de Setúbal (Portugal) Pedro Vello, quien aseguró haber desembarcado en la misteriosa isla junto a dos marinos más, debido a una gran tormenta. Su descripción es de una tierra con aguas aptas para beber, arroyos limpios, logro ver una pequeña cruz incrustada en un árbol, observo vacas, ovejas, y cabras pastando tranquilamente. Debido a las inclemencias del tiempo volvió a embarcar sin sus dos compañeros. A su regreso, cuando la tormenta amainó le fue imposible encontrar la isla donde había estado.
– En el año 1604 la pareja formada por Gaspar Pérez de