L’ESILIO – L´isola

di | 29 de Ottobre de 2014

L’esilio di Miguel de Unamuno

“Es en Fuerteventura donde he llegado a conocer a la mar, donde he llegado a una comunión mística con ella, donde he absorbido su alma y su doctrina”

“El mar me da sueño, como la música. El mar me anega y diluye la voluntad, me disgrega el alma. El mar me resulta frío y húmedo”
Es una antorcha al aire esta palmera,
Verde llama que busca al sol desnudo
Para beberle sangre; en cada nudo
De su tronco cuajó una primavera.
Sin bretes ni eslabones, altanera
Y erguida, pisa el yermo seco y rudo,
Para la miel del cielo es un embudo
La copa de sus venas, sin madera.
No se retuerce ni se quiebra al suelo;
No hay sombra en su follaje, es luz cuajada
Que en ofrenda de amor se alarga al cielo.
La sangre de un volcán que enamora
Del padre Sol se revistió de anhelo
Y se ofrece, columna, a su morada.”

De Fuerteventura a París. 1925