“Preferíamos encontrarnos en el puente, en la terraza de un café en un cine-club o agachados junto
a un gato en cualquier patio del barrio latino.
Andábamos sin buscarnos, pero sabiendo que andábamos para encontrarnos.
Oh Maga, en cualquier mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor,
una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra”.
Cortázar – Rayuela