Un poema maravilloso de Búho Filósofo
Estuve la noche entera frente a ti esperando ver todos tus sueños:
A la una salieron tus recuerdos
A las dos salió una niña sonriendo
A las tres salió tu pasado envuelto en llamas
A las cuatro salimos tú y yo haciendo el amor
A las cinco salió una bala perdida
A las seis se oyó un disparo y nos despertamos.
A las siete saliste corriendo de tu casa
A las ocho nos encontramos en las calles de Providencia
A las nueve se multiplicaron los espejos y los abismos
A las diez nos tendimos en la cama
A las once hicimos el amor hasta el exterminio
Ahora son las doce, no sé si del día o de la noche,
pero tengo entre mis brazos el cuerpo tibio de una mujer,
que a la luz de la luna o del sol es un faro que ilumina los oleajes de mi existir.