Nazim Hikmet (1902-1963)
fué uno de los poetas más influyentes del pasado siglo XX. Su poesía comprometida, acabó traspasando las rejas de la prisión en que sus carceleros lo encerraron durante quince largos años, en sucesivas condenas. Sus poemas, se leen hoy en todos los continentes, mientras que de sus carceleros solo queda el horror que inspiran sus actos.
POEMA-Nazim Hikmet
Con este calor pienso en ti…
Con este calor pienso en ti
tu desnudez
tu cuello tus muñecas
las cosas que me decías
con los pies como una blanca paloma descansando en un cojín.
Con este calor pienso en ti
no sé si lo que más recuerdo
lo que viene a mis ojos
es tu cuello tus muñecas
tus pies descalzos
las cosas que me decías cuando eras mía.
Con este calor amarillo pienso en ti
en la habitación de un hotel con este calor amarillo pienso en ti
y me despojo de mi soledad
mi soledad que se parece un poco a la muerte.
10 de julio de 1959
De “Últimos poemas 1959-1960-1961”
Versión de Fernando García Burillo
(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)Dos amores
POEMA-Nazim Hikmet
En un corazón no caben dos amores
mentira
puede ser.
En la ciudad de las lluvias frías
es de noche y estoy tumbado en la habitación de un hotel
mis ojos están clavados en lo alto
pasan nubes por el techo
pesadas como los camiones que corren por el asfalto húmedo
y a la derecha a lo lejos
una construcción blanca
tal vez de cien pisos
en lo alto brilla una aguja de oro.
Pasan nubes por el techo
nubes cargadas de soles como caiques de sandías.
Me siento en el alféizar de la ventana
el reflejo del agua acaricia mi rostro
¿estoy a la orilla de un río
o a la orilla del mar?
¿Qué hay en aquella bandeja
en aquella bandeja rosada
fresas o moras?
¿Estoy en un campo de narcisos
o en un bosque de hayas nevadas?
Las mujeres que amo ríen y lloran
en dos lenguas.
De “Últimos poemas 1959-1960-1961”
Versión de Fernando García Burillo
(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)
POEMA-Nazim Hikmet
Gracias a ti…
Gracias a ti
cada uno de mis días es un mundo limpio y perfumado que huele a melón.
Gracias a ti
todos los frutos se ofrecen a mi mano como si yo fuera el sol.
Gracias a ti sólo pruebo la miel de la esperanza.
Gracias a ti late mi corazón.
Gracias a ti
mis noches más solitarias son como un kilim de Anatolia que sonríe
desde la pared.
Gracias a ti al final de mi camino, sin llegar a mi ciudad,
he descansado en una rosaleda.
Gracias a ti, no dejo entrar a la muerte
que con sus cantos llama a mi puerta
vestida con sus más sutiles ropajes y me invita al gran descanso.
Nazim Hikmet -29 de agosto de 1960
De “Últimos poemas 1959-1960-1961”
Versión de Fernando García Burillo
(Ediciones del oriente y del mediterráneo -Madrid 2000)