Lawrence Alma-Tadema

di | 30 de Aprile de 2010

Lawrence Alma-Tadema

Sir Lawrence Alma-Tadema ha saputo attraversare l’abisso di diciotto secoli,
ricostruendo sulla tela una società scomparsa, con tutta la sontuosa ricchezza
o l’ordinaria semplicità dei suoi arredi, oggetti, costumi e abitudini,
sempre attraverso il filtro dell’attualità sociale di fine Ottocento.

La pintura prerrafaelista ha estado considerada por muchos críticos, y gran parte de la sociedad, como un arte meramente romántico calificado a su vez de cursi, protagonizado por magos y hechiceros, héroes legendarios y frágiles. A pesar de ello, la dura crítica también ha reconocido, por otro lado, que el gran valor estético de los cuadros prerrafaelistas no tiene parangón con el arte victoriano. Desde hace pocos años, el arte de los pintores prerrafaelistas ha comenzado a tener mayor difusión en las galerías y museos de Europa y Latinoamérica, gracias al patrocinio realizado por el Reino Unido.
A través de sus cuadros se intentan dar mensajes morales y didácticos, entre los que destaca la lucha por el decoro victoriano. En definitiva, este arte es un reflejo de la lucha social que intenta eludir los traumas de la Revolución industrial, y por el que los artistas se sumergen en un mundo idílico y disfrazan la realidad con bellas metáforas. Los artistas se vuelcan en el mundo medieval y clásico, en las ciudades legendarias, en un mundo dominado por la estética femenina y la figura de la mujer, elemento este último que se toma como tema principal de todos sus cuadros.

La mujer
Las pinturas de Alma-Tadema más conocidas son las que se adentran en el mundo romano y griego. De ellos toma la predilección por el mármol, material al que hizo un gran homenaje en todos sus lienzos. Tadema es el elogio del mármol, de la sutileza, la poética pictórica y la serenidad. Sus ambientes están creados para acoger a sus personajes femeninos. El paisaje se adapta con su calidad y cromatismo a los cuerpos y rostros de sus mujeres. Fue un gran conocedor y apasionado de la cultura clásica. Su admiración por Pompeya, cuyas ruinas fue a visitar, se refleja en los muros de sus espacios pintados, en los que aparecen numerosas escenas que se pueden constatar artísticamente. Su aportación al mundo plástico del Reino Unido (considerado en vida como el más grande de los pintores de la época victoriana) le valió el reconocimiento de Sir en el año 1899, a pesar de su origen holandés.

Ideal femenino
El universo plástico de transparentes colores de los cuadros de Sir Lawrence se enriquece con las posturas, gestos y delicados rostros de sus mujeres. Las mujeres de Sir Lawrence distan mucho de las de sus colegas prerrafaelistas, Tadema juega con los sutiles ritmos de las manos y con el ritmo de los estilizados cuerpos. Sus mujeres están llenas de luz y en ellas se representa el ideal clásico de la belleza.

A través de la plasticidad de la pintura, Tadema recrea a sus mujeres con similares características que las esculturas de la Grecia Clásica y postclásica. Los mismos peinados de Afrodita o Ariadna, los mismos tratamientos de la piel remarcando la tersura, el frescor y la firmeza.

Las mujeres de Tadema se divierten, sonríen y escuchan complacientes. Las escenas están repletas de luz y los movimientos de sus cuerpos se representan con la misma delicadeza que se refleja en las flores que esmaltan el entorno.

El mundo femenino recreado por Alma Tadema es cándido, ingenuo, sugerente y sensual. Los cuerpos se modelan con suavidad, y los velos crean una sinfonía plástica con la transparencia de luces, eludiendo en todo momento las sombras.

La mujer burguesa
En un momento en que surgía el movimiento feminista por el que se pedía el derecho al voto de la mujer, se producía la Revolución Industrial y la mayor parte de la población vivía hacinada en casas insalubres, las pinturas de Alma-Tadema representan un rayo de luz a las miserias de una sociedad luchadora. Tadema se alejó de las inmundicias, s