La leyenda de los cuatro clavos y el pueblo gitano – L´isola

di | 26 de Aprile de 2010

El pueblo gitano

un pueblo errante

colmado de virtudes

y sufrimientos,

dejando a su alrededor

un halo de misterio

o de miedo

por el que eran perseguidos

o discriminados.

Durante su larga historia como pueblo nómada, han tenido que agudizar especialmente las cualidades que los ayudara en la supervivencia; sensibilizándolos para poder captar con su inteligente alarma interna todo aquello que les permitiera saber cuando una situación era favorable y propicia para determinados fines y cuando era mas sabio mantenerse a distancia protegida.
Esta especie de natural picardía, en quienes empecinados en sobrevivir fabricaban hábiles sortilegios transformándolos a veces en simpáticos estafadores de baja calaña, los hace manifestar con expresiones extremas en todos los ordenes de los sentimientos; siendo indudable su pasaje por las tormentas de la pasión, la bohemia y a veces la tragedia.
El rencor, la lujuria, el orgullo y los celos son matices que se traslucen en cualquier relato o contacto con la energía que representa al misterioso y atractivo gitano.

Sara la Kali; patrona de los gitanos. “La Kali”, significa en la lengua gitana “la mujer de negro” y/o “la gitana” (tal como fue el apelativo ancestral de la raza gitana,”negro o kemet” por su descendencia egipciana); cada 25 de Mayo se congregan masivamente las distintas comunidades en una enorme peregrinación que finaliza en la ceremonia con el sumergimiento de la esfinge negra de la Kali en el Mediterráneo. Sincretizada en el Catolicismo como Santa Sara, la Kali era una gitana que acampaba en la costa de Francia cuando recibe las visiones que le informaron que las santas que habían presenciado la muerte de Jesús se encontraban al llegar y debía ayudarlas. Cuando se aproximó el barco de María Magdalena y María Salomé, que con embravecida furia del mar, parecía hundirse con la terrible tormenta que se desataba en ese instante; Sara desplegó sobre las aguas del mar su vestido que simulando un flotador enorme, le permite caminar sobre él sin hundirse; llevando a tierra firme a las dos santas. Esta semejanza con Jesús, hizo que los gitanos que hasta el momento sólo habían practicado la idolatría por Ishtari, a quién ponían en sus hombros una vez al año y llevaban al mar para recibir la bendición; trasladaran este ritual de purificación-veneración a la Kali.
Desde este relato de privilegio en cuanto a la elección del pueblo de donde saldría la elegida para llevar a cabo este milagro parecido en su resolución a la tan conocida caminata de Jesús, sobre las aguas; es que se sienten portadores de un espíritu grandemente bendecido por Dios.
Con exagerado orgullo, Samara; daba crédito explícito sobre las especulaciones que tradicionalmente le fueron enseñadas.
Y agregaba otro motivo más para justificar esta convicción;

Santa Sara, la patrona negra de los gitanos.

Camargue es una muy hermosa región

que empieza luego de Arles, las mas hermosas ciudades de Francia

En la ciudad costeña de Les Saintes-Maries-de-la-mer se celebran en mayo los pelerinages anuales

de los gitanos, que confluyen de toda europa

para rendirle culto a Santa Sara, la patrona negra de los gitanos.

*** La leyenda de los cuatro clavos***

Cuando se había mandado a forjar
los cuatro clavos para hacer morir al Redentor;
los vio una hija del viento (gitana)
que cruzaba la colina
y sólo pudo robar un clavo
sin que la sorprendiera
el soldado que custodiaba la labor.

Así fue que Cristo murió crucificado,
con tres clavos solamente;
añadiendo el cuarto clavo,
el dolor de los gitanos por el Salvador.

Ellos creen que el Señor agradecido
por tan noble actitud,
les regaló al pueblo gitano el “blagostobo”;
es decir, todo lo bueno, placer y libertad.
También aquellos que los despreciaban,
interpretaban este hecho como una maldad gitana;
puesto que llevaría a nuestro Naz